lunes, 13 de septiembre de 2010

En busca de una Identidad

Portoviejo resulta ser, para los jóvenes, de las generaciones del 90, 80, una ciudad-nada, sin rumbo, sin acercamiento hacia ellos, una ciudad sin pena ni gloria, aunque da la misma cantidad pena que la gloria que tuvo desde hace un siglo y que se mantuvo hace una década más o menos. Pasándolo en limpio sería, Portoviejo necesita una nueva o renovar su identidad.

La capital manabita se maneja en estos tiempos en dos corrientes de identidad, aunque no lo parezca y estas son: Portoviejo Ciudad Cultura y Portoviejo Rock City, la primera, (la de los mayores y adultos mayores) sería la renovación de la identidad que tuvo Portoviejo, cuando surgieron músicos populares, poetas, novelistas, teatreros, etcétera. La segunda, (la de los jóvenes) una identidad que responde a ese auge de una generación que va en el mismo rumbo con el fin común, con la que fue la anterior.

Muy aparte de cómo progresa o se atrasa Portoviejo en la obra pública, las corrientes de identidad van tomando fuerza, cada cual en su círculo hermético y poco participativo hacia el resto de la ciudadanía, más el de los jóvenes, puesto que la atención a ellos es poca, por no decir nula, lo que hace que todos los comentarios que se generan del tema no salgan más allá de quienes lo comentan. Existen varios valores artísticos y culturales en tanto música, cito algunos, en el rock, generalizando, La Rola, Los Pescados, Agonía, Lagartija Electrónica, Nassa y La Nación, (por eso es bien llamada Portoviejo Rock City) en reggae, Los Maconheiros, en pop, Johanna Carreño, Los Hijo del Tamarindo y Roberto Rodríguez, no es de sorprenderse que toquen algo de rock en lo posterior.

Si las autoridades gubernamentales, apuestan a los jóvenes, éste es el camino y se haría justicia para con ellos, había un hermoso letrero: PORTOVIEJO ROCK CITY, que las autoridades no supieron valorar, era un buen comienzo, pero lo quitaron.

Lo que sucede con Ciudad Cultura; es un proyecto a largo plazo, previsto para durar, su estructura, unos cien años, el Complejo consta en su maqueta con un teatro en forma de caracol, donde habrán salas de exposiciones, se realizarán talleres literarios, museo y cines, o sea todo lo que en “cultura” quepa. -¿La música como el rocanrol no es cultura?-.

No hay una polarización, ni revanchismo de estas dos posturas, se trata de establecer la Marca-Ciudad, hay dos temas sobre el tapete y hay que abrir el debate, aunque haya ya un estudio del Municipio de Portoviejo de abril de 2007 “El Futuro Ahora: Portoviejo 2020 - Mesa de Educación, Cultura, Recreación y Deporte Diagnóstico”, en cuanto a cultura, el estudio basado en los textos elaborados en dicha mesa de trabajo, por Fernando Macías Pinargote, María Fernanda Bravo y Ramiro Molina, se propone ‘la formación de nuevos promotores culturales, curadores, guías, para gerenciar toda una industria de bienes y servicios culturales’, de la siguiente manera: “El Municipio podría pensar en becar a jóvenes valores del arte y la promoción, para, mediante convenios, enviarlos a especializar en ciudades ecuatorianas o al exterior”. De esta manera la Ciudad Cultura estaría gestionada por portovejenses o manabitas y no se daría lo que se da, que alguien de la sierra ecuatoriana, sea el principal de la Dirección Provincial de Cultura de Manabí, pero eso es otro tema.

¿Portoviejo Ciudad Cultura o Portoviejo Rock City? ¿Tradición o aculturización? Lo aclararemos la próxima entrada.

jueves, 19 de agosto de 2010

Una cosa lleva a la otra

La primera vez que escuché un tango fue en el colegio, en el colegio Olmedo, en el aula de clases, en clases de música, de música que no tenía que ver nada con tango, y en la voz de quién… de Fernando Lara, sí el de Nace Una Estrella y de Latin American Idol, éramos recién adolescentes, mi compañero interpretó magníficamente Cambalache, acompañado de su padre, el profesor, el profesor de música. Escapa a mi memoria si era acordeón violín o guitarra, en fin, aparto el instrumento, el tap-tap de su zapato me sigue haciendo tap-tap en el cerebro… desde ese entonces empecé y a apreciar al tango y a despreciar al mundo.

“Sabor a Tango” fue lo que fui a escuchar y ver la noche del lunes 16 de agosto, un espectáculo de Los Hermanos Mera. Canciones inolvidables en sus voces inconfundibles, lo enérgico de Igor en su piano, así como para el ninja una espada es extensión de su cuerpo, lo es el piano para Igor Mera; la modestia de Daniel en la guitarra; la sutileza de Jorge haciendo cantar hasta el que no se sabe la letra; la pasión de Elizabeth, del canto sentido, que lo hace propio, lo disfruta y lo comparte, en conjunto logran una performance que vuelve susceptible al espectador. Bailaron Margarita Gallardo y Cristhian Romero. El escenario: La Casa de la Cultura, Portoviejo, un escenario que no da la talla de los artistas, (en Portoviejo no hay escenario que dé la talla de grandes artistas) las luces deslucieron completamente, el sonido, rescatable en el evento en vivo, porque por televisión defraudó, las sillas ni hablar y el equipo técnico que se intercomunicaba por radio desconcentraba a los artistas. El salón se llenó, en resumidas cuentas, como dijo el maestro de ceremonias, los Mera jalan gente, no importa dónde se presenten. Y la Casa de la Cultura sigue haciendo esfuerzos extraordinarios para presentar shows, mientras se planifica la monumental Ciudad Cultura.

Estas letras iban a ser una especie de crítica de la presentación, digamos, un comentario ‘culto’ pero el desánimo por ver a Portoviejo que no cuenta con un espacio para recitales, conciertos, y otras presentaciones artísticas como un teatro por ejemplo, o sin ejemplo, un teatro a secas, aunque sea uno, me hace recaer en lo ‘inculto’. Esto se convierte en un desastroso comentario visceral, hacia las autoridades de turno y a las que ya se turnaron la ciudad que poco les importó y les importa LA CULTURA, y a los que se creen dueños de la cultura de la Villa Nueva de San Gregorio de Portoviejo (esa estampa suena bien culta), y a los que se disputan el liderazgo cultural de la provincia, a los más cultos, y a los que le rinden culto a su ego y legado cultural, también.


Mientras me dirigía al show, moradores de la calle 15 de Abril cerraron un lado de la vía con piedras del otro lado de la vía, las piedras son (o fueron) para el cambio de suelo de una obra paralizada hace cuatro meses, alcancé a escuchar unas acertadas puteadas para el alcalde, mientras el taxi bruscamente agarraba otra ruta, había pancartas que en otras palabras se refería a Portoviejo como un pueblito olvidado… me parece que es la capital de Manabí.

‘Portoviejo es y será una porquería ya lo sé’, ya lo dije antes y lo vuelvo a repetir, es la suerte que le han dado gobernantes locales, provinciales y nacionales, no lo toman en serio, se burlan de esta ciudad, es el “qué me importa” en sus mentes, se burlan de quienes los elegimos, les apesta el progreso o les encanta el polvo y los baches.

Quienes hacen cosmopolita-divino a este pueblo-infierno son los valores artísticos y culturales, cito algunos en música, en el rock, y aquí generalizo el género, La Rola, Los Pescados, Agonía, Lagartija Electrónica, Nassa y La Nación, (por eso es bien llamada Portoviejo Rock City) en reggae, Los Maconheiros, en pop, Johanna Carreño, Los Hijo del Tamarindo y Roberto Rodríguez; magníficos intérpretes como Fernando Lara y los Hermanos Mera; voces rescatables de orquestas bailables, pintores, escultores, poetas, científicos, filósofos que le dan a esta ‘maldita ciudad’ un buen nombre en el mundo, o nos hace olvidar que es maldita, en la acepción: que molesta o desagrada…para el buen vivir o el mal morir.

Para quienes rondamos en Portoviejo por más de 20 años, dice el tango: veinte años no es nada… pero son suficiente para aprender o más bien acostumbrarse a amar a la ciudad, cuando nos distanciamos de ella es la niebla del riachuelo amarrado al recuerdo… de ese amor para siempre y volvemos, extrañando la madreselva que nos vio nacer, crecer, vivir y que trepa y sigue trepando, para abajo.

lunes, 24 de mayo de 2010

BIENVENIDOS


Portovejenses, amigos, he creado este blog para que ustedes se expresen, contra todo lo que a su parecer, no está bien en Portoviejo.

Llevo viviendo 19 años viviendo en la Ciudad de los Reales Tamarindos, y da pena que la llaman Ciudad de los Reales Huecos, más aún Portohueco. Esta reacción, natural para mi concepto debe terminar y mostrar desde este espacio que queremos a una ciudad Linda para Vivir.

Bienvenidos y espero sus colaboraciones.